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Venezolanos protestan porque Colau no deja un centro cívico para la consulta contra Nicolás Maduro por razones de seguridad

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El Ayuntamiento de Barcelona de Ada Colau ha impedido montar en un centro cívico las urnas para la consulta convocada por la oposición venezolana a Nicolás Maduro, por no haber tramitado los permisos, de forma que la votación se ha trasladado a la calle, que ha sido cortada al tráfico por la Urbana.

Según ha informado la organización SOSVenezuelaBcn, que hoy organiza en Barcelona la consulta, la plataforma tenía previsto montar hoy en el centro cívico Pere Quart de Les Corts las urnas para participar en la votación que la oposición ha convocado al margen del Gobierno en contra del proceso constituyente impulsado por Nicolás Maduro.

Sin embargo, a primera hora de esta mañana un concejal del distrito de Les Corts ha acudido al centro cívico a comunicar a los organizadores que carecían de permisos para utilizar ese local municipal, autorización que debe tramitarse previamente a través del consistorio. El concejal del barrio barcelonés de Les Corts, Agustí Colom, ha aducido hoy que no ha permitido instalar las urnas de la consulta en un centro cívico por el “riesgo” que entrañaba dada la gran afluencia de votantes prevista, sin que la organización contara con un plan de seguridad. El concejal ha afirmado que tomó la decisión de acuerdo con la Guardia Urbana, al valorar que la organización no disponía de la autorización que se requiere para montar un acto político en un centro cívico municipal y que la votación podría implicar “riesgos”.

Según Colom, el Ayuntamiento tuvo constancia de que la organización venezolana en Barcelona iba a instalar las urnas en el centro cívico ayer por la tarde, cuando un representante acudió a la Guardia Urbana para pedir “protección” por la gran afluencia de votantes que se espera hoy.

El Ayuntamiento, tras valorar la situación, decidió no autorizar la entrada a la asociación, teniendo en cuenta que “no había control de afluencia de personas” y que se esperaban más de 16.000, lo que “requiere formularios, planes de autoprotección y otros elementos”, según Colom.

Por “prudencia y responsabilidad”, ha añadido el concejal, se optó por indicar a la plataforma que trasladara la votación a la calle, donde, ha insistido, el Ayuntamiento “ha facilitado la votación con condiciones de riesgo menores”.

Pese a impedirles la entrada al centro cívico, el portavoz municipal ha asegurado que se han cedido a los organizadores de la consulta sillas y mesas para montar las urnas en la calle, frente a las puertas del centro cívico, que además ha sido cortada al tráfico por la Guardia Urbana para garantizar la movilidad y la seguridad de la votación.

Una portavoz de la plataforma impulsora de la consulta, por su parte, ha expresado su “sorpresa” por que se les haya impedido la entrada al centro cívico y ha manifestado su malestar por el hecho de que hasta hoy no se les haya comunicado desde el Ayuntamiento que carecen de permisos para utilizar el equipamiento municipal.

Además, la portavoz asegura que la plataforma ha pagado 800 euros por el uso del centro cívico a una empresa concesionaria que gestiona este tipo de equipamientos y atribuye a una cuestión “política” la decisión del Ayuntamiento de impedirles el acceso al local.